Pepe Cruz Novillo, en su faceta de escultor, ha creado una obra que se puede contemplar en Madrid por todo lo alto. La nueva sede del Instituto Nacional de Estadísitca, INE, en Madrid rehabilita el obsoleto edificio que durante más de 30 años ha albergado dicha institución.
Ahora la sede del INE cuenta con un aspecto más renovado y colorido gracias al equipo de arquitectos de Ruiz-Larrea y Asociados y el artista plástico Pepe Cruz Novillo.
Se trata de una obra del escultor conquense Cruz Novillo que lleva por título “Diafragma Decafónico de Dígitos”. Cruz Novillo es un artista plástico con más de cuarenta años de trayectoria profesional, los últimos de los cuales se han centrado en el desarrollo del concepto llamado “Diafragma”. Se trata de una denominación que engloba multitud de formatos de obras cuya característica común es la combinación de un número variable de elementos monocromáticos, sonoros, fotográficos o tridimensionales.
En la obra que nos ocupa, se trata de un sistema de transcripción de cifras a colores en el que cada color equivale a un digito del 0 al 9, por lo cual se pensó que era idónea su aplicación al edificio de una institución como el Instituto Nacional de Estadística, que presenta el resultado de sus estudios de forma principalmente numérica.
Cada aproximación de Cristina García Rodero a un tema pone de manifiesto distintos conflictos culturales. Su obra, si la miramos en perspectiva, nos ofrece una secuencia de ensayos que con frecuencia colocan en primer plano aspectos religiosos de una cultura y develan los trances por los que esta atraviesa.
Es así como María Lionza, la diosa de los ojos del agua, refleja con gran profundidad la religión la religión no oficial más importante de Venezuela,, conformada por un panteón de Poderes humanos y divinos agrupados en Cortes espirituales de caciques, esclavos, héroes de la independencia, médicos, santos, militares, vikingos y delincuentes, que resultan la expresión más acabada del imaginario cultural venezolano en su tradición hacia la modernidad.
Estas fotografías nos proporcionan una mirada única al mundo mágico-religioso que hace de las montañas de Sorte, en plena cordillera de la costa, su templo y escenario natural. La selección de obras que la autora fue tomando a lo largo de diez años, persigue mostrar la composición y el clima que fue descubriendo en el horno alquímico de Sorte: sus diferentes paisaje, opus, o comportamiento. Las expresiones propias de cada corte; incubaciones, catarsis y tensiones; los poderes, los chamanes y sus acólitos; los afectados y los enfermos; las familias, los grupos, el aislamiento del individuo. Un lugar vital, que en permanente cambio refleja una religiosidad igualmente proteica y en constante evolución.
Tomás Rodríguez, comisario de la exposición.
La exposición:
Comunidad de Madrid - Consejería de Cultura y Turismo
Sala Alcalá 31
6 junio - 31 agosto
Aquel hombre llegó al lugar, dejó dos grandes bultos en el suelo y comenzó a observar el paisaje con más atención que cualquier visitante; miraba en todas direcciones, sopesaba la luz del sol, colocaba las palmas de las manos separadas y paralelas, en vertical y horizontal, alternativamente, como si quisiera abarcar con ellas el paisaje. Cuando tuvo claro lo que quería, desplegó parsimoniosamente el pesado trípode de gruesos listones, colocó sobre éste su voluminosa cámara fotográfica de rojiza y lustrosa madera de caoba con refuerzos de latón pulido, enfocó aquel aparato que miraba con un solo ojo, cual Polifemo, a las impresionantes cortinas de agua y tomó una vista panorámica.
El fotógrafo se llamaba Fred Langenheim, tomó aquella foto de las cataratas del Niágara un día de julio de 1845. Varias copias circularon por Europa y fue la primera fotografía que adquirió fama internacional. Pero surgió una pregunta: ¿acaso era aquella foto una obra de arte? Y la misma se volvió a repetir cuando el gobierno de los Estados Unidos adquirió por 25.000 dólares dos mil fotos con escenas de la guerra civil norteamericana, llevadas a cabo por el fotógrafo Mateo Brady. Aquel conjunto de imágenes reflejaban una palpitante página de la historia, pero ¿podrían compararse con los grandes cuadros? En 1960, James Rorimer, director del Museo Metropolitano de Nueva York, afirmaba: “Cualquier estampa que excite las emociones puede ser obra de arte, ya sea producto del pintor, de un aguafuertista o de un fotógrafo”. Para ilustrar su opinión, llevó a cabo una exposición de fotografías del español Ortiz Echagüe e intercaladas entre éstas, algunas aguafuertes de otro español, Goya. Muchos espectadores, observando unas y otras, no acertaban a decidir cuáles eran las de mayor impacto visual y expresivo.
El estudio británico Troika ha realizado ‘Cloud’ esta preciosa escultura cinética para la T5 de Heathrow de British Airways. Tiene 5 metros de largo y está recubierta por 4638 chapitas (brillantes por un lado y negras por el otro) que pueden ser controladas individualmente por ordenador para conseguir diferentes texturas.
Como comentan en la web de Troika en los 70 y los 80, los paneles informativos realizados con chapas que se daban la vuelta (flip dots) eran muy habituales en las estaciones de tren y en las terminales de los aeropuertos, y su característico sonido crea una reminisicencia hacia los viajes. Eso es lo que les inspiró a la hora de hacer esta escultura que cuelga entre dos escaleras mecánicas del aeropuerto londinense. Los trabajos de desarrollo, construcción e instalación de esta obra duraron 8 meses.
Niemann es uno de esos ilustradores que nos gustan, sus trabajos no aspiran a ser obras de arte, solo pequeños motivos para sonreír, juegos visuales y metáforas graciosas, sobre todo, porque cuando se lava los dientes, imagina que la pasta y el cepillo tienen su pequeño momento de pasión. Visitar su Web, seguro que os gustará.
Un estudio revela que un 8,2% de las gráficas usan técnicas del pintor y publicista belga Magritte
René Magritte es uno de los nombres más conocidos de la pintura surrealista belga. Ahora, una investigación del Grup de Recerca en Publicitat de la Universidad Autónoma de Barcelona descubre que un porcentaje considerable de anuncios gráficos de la publicidad actual presentan técnicas creativas usadas por el popular pintor. De este modo, se comprueba empíricamente el impacto de sus creaciones pictóricas y la existencia de una publicidad magrittiana.
El estudio, elaborado a partir del análisis de El País Semanal (EPS) con una muestra de 240 ediciones y 6.360 anuncios aparecidos entre 1995 y 2005, contribuye a la escasa literatura de estudios científicos que relacionan la influencia del arte en la publicidad moderna.
De los 6.360 anuncios analizados, un 8,2% presentan variables magrittianas, al usar las técnicas creativas recurrentes del arte del pintor. Las técnicas del artista que más atraen a los creativos publicitarios son los objetos desplazados (42,55%), la gigantomaquia de objeto (20,41%) y la metamorfosis (9,73%). Las tres buscan destacar las cualidades de un objeto para diferenciarlo y reafirmarlo. Éstas son especialmente presentes en los anuncios de bebidas (34%); belleza, higiene y salud (14%) y automoción (12%).
El estudio también señala que 1998 fue el año con mayor influencia del pintor en la publicidad (14%). Se da la circunstancia que ese año se conmemoró el centenario del nacimiento de Magritte y que, en consecuencia, se celebraron diferentes actos culturales en torno a su figura.
Resultados de esta investigación:
524 de los anuncios de la muestra (de los 6.360 analizados) se incluyen dentro del código magrittiano. Por tanto, un 8,2%.
En el año 1998 se produce un aumento de anuncios con variables magrittianas, posiblemente a raíz de la conmemoración del centenario del nacimiento del pintor. Así, de los 587 anuncios recopilados en 1998, 71 se enmarcan dentro de las variables magrittianas (un 14%).
Las tres variables del artista que más atraen a los creativos publicitarios corresponden a los objetos desplazados o descontextualizados (con una presencia del 42,55%); a la gigantomaquia de objeto (con un 20,41%) y a la metamorfosis (con un 9,73%).
El sector publicitario con más inclusión en la publicidad magrittiana es el de las bebidas (con un porcentaje del 34%), seguido del de la belleza, higiene y salud (con un 14%) y el de automoción (con un 12%).
Magritte sitúa en sus cuadros objetos en situaciones que nunca encontraríamos. Por ejemplo, en un camino en medio de un paisaje (La jeunesse illustrée) están paseando en fila una serie de objetos sin relación entre ellos y el contexto: una bota de vino, un torso, un león y una tabla de billar. Del mismo modo sucede en el anuncio publicitario de Pioneer, donde un equipo de música gravita en medio del universo bien cerca de la luna. Otro caso, Le balcon de Manet, Magritte interpreta el lienzo original de Manet sustituyendo los personajes por ataúdes. Por tanto, el artista le da a este objeto una importancia más allá de su funcionalismo. Por lo que hace referencia al anuncio de BanCaja, una cama se desplaza y se sitúa en el medio de un paisaje.René Magritte (1898-1967), nacido en Lessines (Bélgica), es uno de los pintores más populares de la pintura surrealista belga. Aunque sea poco conocido, además de pintor fue publicitario. Esta actividad la emprendió en 1918 y se prolongó hasta finales de los años 60.Fuente: Marketingnews.